domingo, 17 de junio de 2018

UNA CASA CASI COMO CUALQUIER OTRA


Cuando uno visita otro país y recorre zonas rurales, es fácil encontrar lugares en estado puro, tal como estaban hace algunas décadas.




Me topé con esta vivienda, de manera casual, cuando seguía la ruta de las antiguas abadías medievales del sur de Bélgica.




Un vecino, que encontré no lejos de aquí, me habló de los últimos días de esta casona, de su truculenta historia y de los porqués de su reciente abandono.  




A pesar de todo, la curiosidad me pudo y entré a echar un vistazo y a hacer algunas fotos. 

viernes, 25 de mayo de 2018

ESCUELA PRIMARIA ALENTEJANA


Encontré esta preciosa escuela en una de mis últimas incursiones por el Alentejo portugués.


Es uno de los más de siete mil edificios escolares construidos por Salazar, pese a quien pese, dentro del llamado Plano dos Centenários entre los años 1941 y 1969.
Ese período de tiempo, que abarcó algo más de un cuarto de siglo, posibilitó que todos los pueblos, aldeas y ciudades del país vecino contasen con una escuela de enseñanza primaria por lo menos.

Todas estas escuelas se construyeron con planos comunes para todo el país, dentro de un estilo llamado portugués suave, que participa de los elementos arquitectónicos de las edificaciones tradicionales lusas.
Cada escuela tiene un tamaño diferente según el número de alumnos que debía acoger, por eso las hay de dos, de cuatro o de seis aulas; todas tienen además baño, una zona de recreo cubierta y un gran espacio de juegos que, en algunos casos como éste, es el propio campo.


El éxodo del campo a la ciudad ha hecho que muchas zonas del interior se hayan despoblado, con lo que algunas de estas escuelas han quedado sin uso. Ésta, después de unos años sirviendo de centro medioambiental, ha quedado abandonada no hace mucho.

domingo, 29 de abril de 2018

HACIENDA IBARBURU TRES AÑOS DESPUÉS

Estuve aquí hace tres años, desde entonces tenía muchas ganas de volver. Hace poco lo hice en compañía de mis amigos José Antonio y Antonio Jesús.




Esta vez pudimos entrar en todas las dependencias, todas ellas expoliadas en la actualidad, y explorar habitaciones, pasillos, capilla, patios, cuadras, bodegas y almazara. 




Nos sorprendió el grado de deterioro de la hacienda en los últimos tres años, la dejadez de propietarios e instituciones en este edificio catalogado como Bien de Interés Cultural.

El saqueo a que ha sido sometido este lugar incluye, además de la mayor parte de la rejería, las magníficas columnas que sostenían las arcadas del lado oeste del patio, lo que ha hecho que un sector de la planta alta se haya derrumbado por completo.


Poca esperanza de supervivencia parece haber para este ejemplo de hacienda barroca andaluza, que cada día que pasa se va pareciendo más a un enorme montón de escombros, gracias en gran parte a la indolencia y a la ineptitud de los políticos responsables de su cuidado y conservación.

miércoles, 18 de abril de 2018

PABELLÓN DE LOS HEXÁGONOS

He aquí otra gran asignatura pendiente que tenía desde hacía bastante tiempo. Por fin este pasado fin de semana, en compañía de mi amigo Faustino Calderón, he tenido la ocasión de venir hasta aquí.


Se trata de un magnífico edificio diseñado por los arquitectos Ramón Vázquez Molezún y José Antonio Corrales Gutiérrez para la Exposición Universal de Bruselas del año 1958.



Aunque pueda parecer mentira, el edificio causó sensación en dicho evento y se alzó con el primer premio, por delante de los pabellones diseñados por Stone (EEUU), Van den Broeck (Holanda), El Hanani (Israel) o Mayekawa (Japón).





Acabada la Exposición Universal, fue desmontado en su lugar de origen y vuelto a montar en Madrid durante el año de mi nacimiento, 1959, donde se cae a pedazos desde entonces.



A ninguna institución parece importar mucho el futuro de esta parte importante de la historia reciente de nuestra arquitectura, mucho más valorada fuera de nuestras fronteras que aquí. 







Probablemente la ruina del Pabellón de los Hexágonos es hoy día una realidad molesta para los políticos, mandamases y parlanchines del país, demasiado ocupados en gestionar sus propias miserias y anhelos.