No hace mucho tuvimos la oportunidad de patearnos las arenas y las dunas para echarles un vistazo y hacer unas fotografías.
Fueron construidos durante la segunda guerra mundial. Su posición estratégica, junto a los búnkeres de Huelva, les permitía controlar el tráfico marítimo del estrecho.
Como se puede ver en las fotos, no hay un búnker igual a otro, incluso el material utilizado difiere en algún caso; mientras unos están hechos por completo de hormigón, otros combinan hormigón y cemento.
Además de cobijo de las ratas de la zona, su interior sirve como basurero de los que no tienen un sitio mejor donde depositar su incultura y sus miserias.
La solidez de su construcción hace que, pese a su temprano abandono, sigan en bastante buen estado.





























En la actualidad el Búnker II de La Barrosa tiene una de las entradas cegadas, y ha tenido alguna pequeña reparación de los paramentos exteriores. Es una pena que estén en este estado.
ResponderEliminarAsí es, Sergio. El estado lamentable en el que se encuentran es comparable al estado de los búnkeres que tenemos en la provincia de Huelva, tanto en la desembocadura del Guadalquivir como en Mazagón. Un saludo.
EliminarTambién había dos nidos de ametralladoras. Fueron destruidos sin ningún tipo de protección cuando se desarrolló el Novo Sancti Petri. Uno de ellos estaba donde hoy los apartamentos Las Dunas. El otro un poco más hacia la Barrosa. Nosotros acampábamos al lado del primero estando en los scouts.
ResponderEliminarNo lo sabía. Gracias por tu comentario. Un saludo.
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