Al igual que la mayoría de las construcciones rurales de este tipo, consta de dos zonas bien diferenciadas entre sí: la correspondiente a los señoritos y la de la labranza, ambas articuladas en torno a dos patios principales, y otros dos de menor importancia, así como un gran corral trasero y lo que parece ser un depósito de agua de planta octogonal, estos dos últimos en avanzado estado de ruina.
Su color almagra la diferencia de las demás haciendas de la zona, mientras que su espadaña y sus dos torres otorgan al conjunto un bonito perfil desde la lejanía.
Su color almagra la diferencia de las demás haciendas de la zona, mientras que su espadaña y sus dos torres otorgan al conjunto un bonito perfil desde la lejanía.















