miércoles, 20 de mayo de 2015

DORMITORIO DE FERROVIARIOS

Encontré esta bella construcción junto a lo que fue una importante estación de tren y nudo ferroviario. Fue allí precisamente donde uno de sus empleados me confirmó que se trataba de un antiguo dormitorio para los trabajadores de las vías.


Por su arquitectura, parece probable que fuera construido en los años próximos a la guerra civil.
Después de décadas de abandono, el tejado se ha derrumbado y en el suelo de la planta alta, de donde ha desaparecido todo rastro de habitaciones y dependencias, ha crecido sin control la maleza. 

Sin embargo, en la planta baja pueden verse dos grandes cocinas, un salón, aseos y dependencias varias, algunas de ellas pintadas con vivos colores.




A pesar de todo, el edificio aún yergue en la campiña pacense el majestuoso porte que un día tuvo y deja entrever la vida ferroviaria que hubo en este lugar hasta no hace mucho.







lunes, 18 de mayo de 2015

LA MEJORADA BAJA

Tuve la suerte de visitar este lugar con una de las personas que mejor lo conocen y lo valoran: mi amigo José Antonio Moreno “Mejorada”, quien me sirvió de cicerone durante todo el recorrido abundando en la historia, la arquitectura e incluso en las anécdotas del edificio.


La Mejorada Baja es una enorme hacienda construida a lo largo del siglo XVIII, siendo su recoleta ermita, dedicada al Santísimo Cristo de la Misericordia y fechada en 1726, la construcción más antigua. 
 

Desde la lejanía, sus torres dan al conjunto un cierto toque palaciego, del que no están ausentes ni la puerta principal con su espadaña sobre el nombre de la hacienda, ni la capilla o la torre de contrapeso que la flanquean.


Sus estancias se disponen en torno a dos patios más pequeños y un corral de grandes dimensiones, entre las que aún pueden distinguirse las zonas agrícolas y la ocupada por el señorío. Un variado repertorio de motivos polícromos, fundamentalmente en colores blanco, albero y almagra, está presente en muchas de sus paredes y muros, variando su cantidad y calidad según se trata de zonas agrícolas o señoriales.

Capilla, torres, almazaras, bodega, cuadras, almacenes, molino, pozos, alberca, corrales, lagar y lugares dedicados a vivienda están en la actualidad en la más completa ruina y, a veces,  tomados por la naturaleza; han desaparecido las techumbres e incluso los sólidos muros de cerramiento han sido derribados en algunos lugares. El vandalismo y el expolio, en la más cruel de sus versiones, ha acabado con algunos elementos de gran importancia: columnas, detalles cerámicos y de azulejería, adornos arquitectónicos en torres y muros, rejas de balcones y ventanas,… perdiéndose de manera irreparable lo que no hace tanto tiempo formó parte de este lugar.

La indolencia de la que hace gala la administración pública, ante el deterioro paulatino de este fabuloso edificio, es alarmante. La Mejorada Baja, parte indispensable del patrimonio cultural de la zona, se derrumba gracias a la desidia de sus propietarios y arrendatarios, gracias también a la complicidad de los poderes públicos y ante la mirada impotente de los que la aman. Por eso, no sería justo redactar esta entrada sin volver a mencionar a José Antonio Moreno “Mejorada”, amante de este edificio y de su historia, quien, de manera altruista y en la medida de sus posibilidades, está limpiando, recuperando y sacando a la luz partes la capilla de la hacienda sin otra ayuda que la de su fe y sus manos. 

De lo que quede de este impresionante edificio el día de mañana, probablemente una parte importante se deba a él.

viernes, 1 de mayo de 2015

LOS CASERONES

Tenía muchas ganas de visitar Los Caserones, este pequeño poblado que no está lejos de Villanueva de la Serena, el pueblo donde nació mi padre.



Según el avanzado estado de ruina en que se encuentran las casas, no parece que hayan estado habitadas hasta hace poco tiempo, tal como aseguran los habitantes del vecino pueblo de Entrerríos.





El pueblecito está formado por una treintena de viviendas, dispuestas en su mayoría formando una calle y una pequeña plaza en uno de sus extremos. Las casas, de una planta generalmente, están construidas con piedra o tapial, tienen una o dos habitaciones, una sala que sirve también de cocina y su interior se caracteriza por sus curiosas bóvedas de cañón. 





Su situación, junto al canal del Zújar y junto a la balsa o charca de Los Caserones, hace pensar que sus habitantes tuvieron algo que ver con los cultivos de regadío que comenzaron a llevarse a cabo aquí a mediados de los años cincuenta del siglo pasado.