miércoles, 29 de julio de 2015

CORTIJO LOS LAGARES

Visité este lugar hace unos días y, por primera vez en una de mis exploraciones, me acompañó mi hijo Pablo. 
Este cortijo, que en los mapas lleva el nombre de Los Lagares, está tan cerca de la Autopista Quinto Centenario que es rara la semana que no lo veo al menos una vez. Por eso, desde que hace unos años quedó abandonado, es un sitio en el que tenía muchas ganas de entrar.
Recuerdo que hace bastante tiempo aquí aterrizaban los helicópteros que fumigaban las plantaciones cercanas.
Este cortijo está en las primeras estribaciones de la Cuesta de las Doblas y a un tiro de piedra del río Guadiamar. Un muro almenado conecta los dos cuerpos principales de la edificación en cuyo centro se abre la puerta principal de la entrada. Dentro, además de las altas naves separadas por un espacioso patio interior, aún pueden verse algunas dependencias de lo que parecen ser un par de viviendas. En la parte trasera hay otra nave de distinta tipología y, en uno de sus laterales, otra edificación de menor envergadura, así como un porche cubierto con un bonito suelo empedrado.