domingo, 22 de marzo de 2020

MONASTERIO DE CAAVEIRO

Después de una preciosa ruta por las fragas de Eume, atravesamos el río de dicho nombre y llegamos hasta este magnífico poema de piedra, situado en el islote de roca que forman los ríos Eume y Sesín.



Al parecer su construcción se inició a mediados del siglo X para dedicarlo al culto de san Juan. Su aislamiento propició que pronto fuera elegido como lugar de oración y recogimiento, donde canónigos y anacoretas compartieron la vida monacal con algunos seglares.




Como la mayor parte de edificios religiosos, las sucesivas desamortizaciones acabaron con su época de esplendor. El siglo XIX solo significó el abandono y posterior deterioro de este edificio.

Hoy día, restaurado y majestuoso, se ofrece a la visita de turistas y caminantes. 
No hay mejor complemento a la belleza del lugar que el murmullo del agua de los ríos que lo rodean y el canto de los pájaros que viven en el bosque.

domingo, 15 de marzo de 2020

LA MEJORADA BAJA

Tuve la suerte de visitar este lugar con una de las personas que mejor lo conocen y lo valoran: mi amigo José Antonio Moreno “Mejorada”, quien me sirvió de cicerone durante todo el recorrido abundando en la historia, la arquitectura e incluso en las anécdotas del edificio.


La Mejorada Baja es una enorme hacienda construida a lo largo del siglo XVIII, siendo su recoleta ermita, dedicada al Santísimo Cristo de la Misericordia y fechada en 1726, la construcción más antigua. 
 

Desde la lejanía, sus torres dan al conjunto un cierto toque palaciego, del que no están ausentes ni la puerta principal con su espadaña sobre el nombre de la hacienda, ni la capilla o la torre de contrapeso que la flanquean.


Sus estancias se disponen en torno a dos patios más pequeños y un corral de grandes dimensiones, entre las que aún pueden distinguirse las zonas agrícolas y la ocupada por el señorío. Un variado repertorio de motivos polícromos, fundamentalmente en colores blanco, albero y almagra, está presente en muchas de sus paredes y muros, variando su cantidad y calidad según se trata de zonas agrícolas o señoriales.

Capilla, torres, almazaras, bodega, cuadras, almacenes, molino, pozos, alberca, corrales, lagar y lugares dedicados a vivienda están en la actualidad en la más completa ruina y, a veces,  tomados por la naturaleza; han desaparecido las techumbres e incluso los sólidos muros de cerramiento han sido derribados en algunos lugares. El vandalismo y el expolio, en la más cruel de sus versiones, ha acabado con algunos elementos de gran importancia: columnas, detalles cerámicos y de azulejería, adornos arquitectónicos en torres y muros, rejas de balcones y ventanas,… perdiéndose de manera irreparable lo que no hace tanto tiempo formó parte de este lugar.

La indolencia de la que hace gala la administración pública, ante el deterioro paulatino de este fabuloso edificio, es alarmante. La Mejorada Baja, parte indispensable del patrimonio cultural de la zona, se derrumba gracias a la desidia de sus propietarios y arrendatarios, gracias también a la complicidad de los poderes públicos y ante la mirada impotente de los que la aman. Por eso, no sería justo redactar esta entrada sin volver a mencionar a José Antonio Moreno “Mejorada”, amante de este edificio y de su historia, quien, de manera altruista y en la medida de sus posibilidades, está limpiando, recuperando y sacando a la luz partes la capilla de la hacienda sin otra ayuda que la de su fe y sus manos. 

De lo que quede de este impresionante edificio el día de mañana, probablemente una parte importante se deba a él.

martes, 3 de marzo de 2020

EL ÁNGEL DE LA PAZ

Al coronar el Cerro de las Aguzaderas, aparece el monumento del Ángel de la Paz, mutilado desde el intento de voladura por parte de varios terroristas en 1976, probablemente enarbolando la bandera de la paz y la justicia, como cualquier otro grupo talibán.


El republicano Juan de Ávalos fue elegido por el régimen franquista -algo de lo que podrían tomar nota nuestros políticos actuales- para diseñar y levantar este monumento, cuyo aspecto original recuerda a las figuras del Valle de los Caídos, realizadas por el mismo autor.


No es difícil encontrar en internet fotos con el aspecto original del monumento. Ávalos lo diseñó en 1964, como un coloso de cobre de más de quince metros de altura entre dos hitos verticales de obra, diez metros más altos.

La explosión acabó con gran parte de las piezas de bronce repujado que lo formaban y las que quedaban han sido expoliadas no hace mucho, con la indolencia cómplice de cuerpos de seguridad y gobernantes, para quienes el Ángel de la Paz parece ser una herencia no deseada.
El esqueleto que hoy día otea el paisaje, desde lo más alto del Cerro de las Aguzaderas, no es más que la estructura de hierro que soportó la estatua de bronce, durante casi catorce años.
Visto el desinterés de los gobiernos que han pasado por el ayuntamiento en las últimas décadas, no parece quedarle un futuro halagüeño a este montón de hierros retorcidos que sigue poniendo una nota solemne en este lugar cargado de historias y traiciones.

domingo, 29 de septiembre de 2019

BATERÍAS MILITARES CABO PRIOR

La primera guerra mundial hizo que muchos países europeos estudiasen planes de artillado y defensa de sus costas, como el que se diseñó en el ángulo noroeste de nuestra península a mediados de la década de 1910 y que no estuvo operativo hasta 1933.



La semana pasada tuve la ocasión de recorrer parte de la costa gallega y visitar lo que queda de algunas de estas instalaciones militares.





Este es uno de los cuatro núcleos de armamento de medio y largo alcance que se artillaron para la protección de la base naval de Ferrol.





Cabo Prior contó con tres baterías, dos de costa y una antiaérea, todas ellas dotadas de cañones ingleses Vickers de gran calibre.




La artillería de Cabo Prior, la mayor de cuantas ha tenido el ejército español, fue desmontada en los años noventa del siglo pasado y vendida como chatarra.


 Búnkeres, polvorines, túneles, casamatas, observatorios,... todo está hoy día en ruinas y en el más completo olvido.