sábado, 7 de mayo de 2011

EMBARCADERO DE MINERAL DE THARSIS

Situado en la margen derecha del río Odiel, a apenas un kilómetro de la estación de Corrales, este muelle fue construido en 1871 para embarcar el mineral extraído de las minas de Tharsis, a 47 kilómetros de aquí. 


Al proyecto original, de William Moore y James Pring, se le añadió un nuevo ramal en 1915, diseñado por William Arrol, que fue desmontado en los años noventa. Hasta ese momento, el embarcadero semejaba una enorme serpiente de dos colas.

El embarcadero mide aproximadamente 900 metros, y sigue un trazado curvo y luego rectilíneo desde tierra firme hasta la plataforma de carga. La principal singularidad de este muelle es sin duda la oficina puente, proyectada también por Arrol, que se levanta en el último tramo.


Los amarraderos de carga estaban dotados de grúas eléctricas de 15 toneladas, para elevar los vagones sobre los barcos y descargar el mineral por gravedad. Estas grúas también se han perdido en la actualidad.


CEMENTERIO DE SAN JORGE DE SEVILLA

No he tenido constancia de la existencia de este lugar hasta hace poco tiempo, cuando buscaba información sobre el santo negro del Humilladero de San Onofre.
Llamado en el barrio cementerio de los ingleses, el camposanto de San Jorge se levanta junto al monasterio de San Jerónimo de Buenavista. 
Aunque fue edificado en 1855, es un lugar bastante poco conocido incluso para los sevillanos.


Su historia arranca a mediados del siglo XIX, cuando el vicecónsul británico John B. Williams compra unos terrenos en las afueras de Sevilla, con el fin de levantar un cementerio para enterrar a los no católicos, sobre todo protestantes.
Sus más de dos mil metros cuadrados acogen más de doscientas cincuenta tumbas, británicos y americanos en su mayoría.


A pesar que los últimos enterramientos son de hace tan sólo unos años, en la actualidad está abandonado y su estado de conservación es lamentable.

PALOMAR DE LA HUERTA NOBLE

Desde la primera vez que vine hasta aquí he vuelto en varias ocasiones y cada vez que lo he hecho lo he encontrado en un estado un poco peor que la vez anterior. 

Este palomar, edificado entre los años 1761 y 1771 por el indiano Manuel Rivero González, está en la llamada Huerta Noble de La Redondela.

Este columbario presenta una curiosa arquitectura que le permite albergar más de 30.000 nichos para palomas y pichones. Estos nidales son jarras o pulperas de alfarería embutidas en las propias paredes del edificio. 
Su estado de conservación es bueno, aunque actualmente tiene adosadas en casi todo su perímetro un buen número de construcciones nuevas relacionadas con la agricultura. Eso hace que desde fuera sólo sea visible la parte más moderna.